miércoles, 26 de mayo de 2010

Martes 19 de Enero - Coñaripe

Nuestra hoja de ruta nos marcaba un tramo relativamente corto, de Liquiñe a Coñaripe. A poco de andar nos topamos con una verdadera trepada, interminable, la Cuesta de los Añiques. En un tramo de 3 km subiríamos 300 mts, para llegar a 1100 msnm.
Lo que más me llamó la atención eran los camiones que trabajan transportando esos troncos gigantescos, esa zona se caracteriza por la explotación forestal. La mayoría de las casas son hechas de madera.
Gran parte la hicimos caminando, no había otra manera. Sabíamos que en algún momento se debía terminar la loma, hasta cuando íbamos a seguir subiendo? Encontramos el llano cuando ya era el medio día, propicio para el almuerzo. Nos detuvimos en un costado del camino y fue una sorpresa ver una montaña con un hilo de humo, no había duda era el Volcán Villarica… Ni sabíamos si ese humo era normal o estábamos frente a un gran acontecimiento de la naturaleza.
Ya estábamos ante otra cultura, otro paisaje, otro dinero, otras costumbres… Para empezar probamos Mote con huesillo, que es una bebida natural, dulce, es como un almibar con choclo y una fruta parecida a un durazno.
Si bien el camino era más llano para llegar a Coñaripe pero el ripio era muy flojo, bastante complicado para nuestras bicis. Coñaripe es una ciudad de turismo, algunos aprovechan las costas del lago con su playa, otros disfrutan esa zona que se caracteriza por la gran cantidad de termas que posee.
Teníamos el dato de un camping, cerca del lago, tendríamos lo necesario para el descanso de la jornada. Un chulengo que andaba dando vuelta nos inspiró para hacer un buen asado. La verdad compraron más carne de lo necesario, pero serviría para el almuerzo del otro día. Uno de nosotros pensó que el mejor lugar seria colgarla con un alambre de un árbol, pero para nuestra sorpresa al otro día el alambre colgaba pelado, la carne desapareció, lo más probable que algún ave de rapiña se la llevara.

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